Crianza positiva y primera infancia: se realizó en la Maternidad Sardá un taller para prevenir el Síndrome del Bebé Sacudido
El Ministerio Público Tutelar (MPT) de la Ciudad de Buenos Aires organizó un taller de formación e intercambio en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá, con la participación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud porteño, enfocado en la implementación del nuevo Programa de Crianza y Prevención del Síndrome del Bebé Sacudido.
La Maternidad Sardá fue seleccionada como el primer efector de salud de la Ciudad para llevar adelante esta prueba piloto, reconociendo su trayectoria y volumen de atención en el cuidado perinatal. La actividad reunió a profesionales de distintas áreas para estructurar una intervención sanitaria basada en evidencia científica y ciencias del comportamiento, orientada a acompañar a las familias desde el momento del nacimiento y promover entornos libres de violencia en la primera infancia.
El encuentro se centró en relevar saberes prácticos y unificar circuitos de trabajo dentro del hospital para implementar un protocolo de acompañamiento sensible y continuo. La iniciativa busca intervenir tempranamente en el período posnatal inmediato, ofreciendo contención emocional a madres, padres y cuidadores frente a situaciones de alta exigencia, falta de descanso y desborde emocional.
La intervención en la Maternidad Sardá: tres momentos clave de contacto
Aprovechando la cobertura del sistema público durante el parto y los primeros controles, la estrategia diseñada junto a los equipos de la Sardá establece tres instancias de contacto directo con las familias:
Taller prenatal: Un primer acercamiento durante el embarazo que, al darse en un momento de menor exigencia emocional y operativa, favorece la asimilación de pautas sobre crianza y el entendimiento del comportamiento del recién nacido. Se distribuye material guía impreso y accesos digitales mediante código QR.
Estrategia en el alta hospitalaria: Antes del egreso del hospital, se refuerzan conceptos clave a través de videos informativos en salas y afiches institucionales, minimizando la sobrecarga de información con mensajes claros y de fácil recuerdo.
Seguimiento pediátrico (control de las 4 semanas): Instancia fundamental, ya que coincide con el pico biológico de llanto y la acumulación de fatiga en el hogar. El equipo de pediatría indaga activamente sobre los niveles de estrés en la casa, repasa pautas de calma y recuerda los canales institucionales de derivación y apoyo.
Cinco mensajes protectores para cuidar y pedir ayuda
La propuesta formativa de la jornada en el Hospital Sardá consolidó cinco directrices asistenciales para transmitir a la comunidad:
Cuidado cariñoso y sensible: Responder de manera oportuna a las señales del bebé, hablarle mirándolo a los ojos, compartir tiempo sin pantallas y asegurar prácticas de sueño seguro.
Comprensión del llanto como conducta esperable: Entender que el llanto persistente no implica una falla en el cuidado ni una actitud deliberada del lactante, y que requiere paciencia y regulación del vínculo.
Gestión del estrés parental: Brindar estrategias concretas de autorregulación emocional a los adultos para evitar respuestas impulsivas ante el cansancio o la frustración.
Pedir ayuda como un acto de cuidado: Normalizar que reconocer la sobrecarga emocional y recurrir a redes afectivas o profesionales de salud es una conducta responsable.
Nunca sacudir a un bebé: Advertir de forma directa y clara que el sacudimiento puede provocar lesiones cerebrales graves, irreversibles o fatales. Ante situaciones límite de desborde, la indicación médica consiste en dejar al bebé en un lugar seguro (como su cuna), tomar distancia para recuperar la calma y solicitar asistencia.
El impacto de la prevención temprana en la salud pública
El despliegue de este programa responde al compromiso de la Ciudad dentro de la iniciativa internacional INSPIRE y los lineamientos de la OPS/OMS para el desarrollo infantil temprano. La evidencia global demuestra que las intervenciones tempranas en maternidades logran reducir hasta un 35% las internaciones por traumatismo craneal de tipo abusivo en menores de dos años y disminuyen cerca de un 29,5% las consultas innecesarias en guardias pediátricas, al dotar a las familias de mayor previsibilidad sobre el llanto y la crianza.
Con estas jornadas de trabajo en el Hospital Sardá, la red pública de salud consolida su capacidad de respuesta para proteger a la primera infancia, acompañando a quienes cuidan desde el primer día y garantizando una atención más humana, cercana y preventiva en los hospitales porteños






