Primera Mesa de Trabajo y Consenso del ADP Pompeya
El objetivo de este primer encuentro fue dar inicio a un proceso de trabajo conjunto entre el Gobierno de la Ciudad y la comunidad, construyendo una visión común sobre el diagnóstico, las necesidades y las propuestas para el sector. El ADP Pompeya, incorporado al Código Urbanístico en 2024 (Ley 6.776/24), busca promover la integración socio-urbana del barrio, impulsar su desarrollo económico, educativo y cultural, y recuperar la calidad de vida de sus habitantes, preservando su riqueza histórica y patrimonial.
Durante la jornada se presentó una síntesis del pre-diagnóstico elaborado por la Subsecretaría de Planeamiento Urbano junto con un repaso de lo actuado hasta el momento en el marco del ADP —entre otras acciones, la puesta en valor de Colonia Obrera San Vicente de Paul, mejoras en el entorno de la Estación Sáenz y Puente Alsina, el avance del Trambús T1 y la construcción del nuevo CeSAC 52 próximo al ADP— Luego, los vecinos trabajaron en mesas junto a los equipos técnicos, en una dinámica de diagnóstico colectivo y planificación participativa, para identificar los principales atributos y desafíos del barrio y aportar ideas para su mejora.
Este encuentro es el puntapié inicial de un proceso que continuará en las próximas semanas: se sistematizarán los aportes de las mesas, se integrarán al proceso de armado del Plan de Sector y se compartirá un avance de las acciones y propuestas en el siguiente encuentro con la comunidad.
El diagnóstico construido colectivamente en las mesas de trabajo identifica como principales problemáticas del barrio la inseguridad, el tránsito pesado y los conflictos entre las actividades logísticas y los usos residenciales y educativos. La circulación y estacionamiento de camiones, la carga y descarga en la vía pública y la presencia de depósitos generan riesgos para peatones —especialmente niños y niñas en entornos escolares—, deterioro de veredas y viviendas, ruidos y dificultades de circulación. A esto se suma una percepción de déficit de control y supervisión, tanto sobre el tránsito como sobre distintas situaciones de informalidad y seguridad.
También se observa un deterioro y falta de mantenimiento del espacio público, expresado en veredas, calles, iluminación, arbolado, limpieza y espacios verdes deteriorados o subutilizados. Se identifican además problemas de accesibilidad y conectividad, particularmente en el entorno del Barrio Procrear Sáenz, los bajo viaducto y la conexión con el Barrio 21-24. En paralelo, los vecinos señalan un déficit de equipamientos educativos, culturales, sociales y recreativos, así como una baja actividad comercial y urbana en distintos sectores del barrio, pese a la existencia de numerosos predios e inmuebles vacantes o subutilizados.
Frente a este diagnóstico, las propuestas vecinales se orientan a ordenar el tránsito pesado y los usos logísticos, mejorar la seguridad vial y urbana y recuperar el espacio público. Se plantea fortalecer los controles, definir recorridos y horarios de circulación y carga, intervenir entornos escolares, mejorar iluminación y mantenimiento, recuperar plazas y bajo viaducto y resolver problemas de apertura y conectividad. A su vez, se propone aprovechar predios vacantes y espacios subutilizados —como terrenos del Procrear, Ex Chango Más, Ex Fábrica de Hielo La Nélida y otros— para incorporar escuelas secundarias, instituciones educativas, espacios culturales, deportivos, recreativos y nuevos espacios verdes.
Finalmente, se propone la puesta en valor de la identidad, el patrimonio y la cultura de Pompeya como motores de revitalización. La recuperación de la Colonia Obrera San Vicente de Paul, el entorno del Puente Alsina y otros elementos del patrimonio, junto con el desarrollo de circuitos históricos y culturales vinculados al tango, actividades en el espacio público y nuevas propuestas comerciales y gastronómicas, permitirían fortalecer la identidad barrial y generar nuevos atractores urbanos. En este sentido, los vecinos no solo plantean resolver problemas existentes, sino aprovechar los activos patrimoniales, territoriales y culturales del barrio para impulsar una mayor actividad, conectividad y calidad urbana.






